29/11/05

Has escuchado eso?
Soy un cobarde. Me parece que ya os lo había comentado en alguna otra ocasión, así que me ratifico: soy un cobarde. Lo curioso y paradójico es que me encantan las cosas que me dan miedo.
Os hablo del nuevo programa de Iker Jiménez en la cadena Cuatro (de la que, por cierto, el día que tenga tiempo y ganas voy a rajar de lo lindo) llamado "Cuarto Milenio". Se trata de uno de aquellos espacios en los que el presentador tiene claro que quiere hablar de fenómenos paranormales, así que no va a dejar que el entrevistado se lo impida:

-Invitado: Siempre han existido este tipo de sucesos naturales (tsunamis, terremotos, huracanes...), la novedad es que ahora estamos más informados de lo que pasa en el mundo.
-Iker: Así que parece que algo está sucediendo, algo nada usual. Podrían estar alterando el clima?

Si señor, periodismo riguroso y serio. Lo de “no dejes que la realidad te estropee una buena noticia” (frase de William Randolph Hearst, si no recuerdo mal) viene que ni pintado.
Da igual, mi objetivo no era meterme con este hombre ni su programa, que además de gustarme me parece muy interesante (efectivamente, soy tan cobarde como crédulo). Lo que pretendía es decir que da un miedo del cagarse. Bueno, a mí como mínimo me entra un yuyu con depende que temas toca. El domingo, el tío fue presentar un caso de polstergeist y una psicofonia y levantarme yo del sofá para irme al despacho. Y con lo poco que pude oír de aquella voz de ultratumba ya tuve suficiente para ponerme los pelos como escarpias. Me pregunto como diablos sois capaces de escuchar una cosa así y quedaros tan tranquilos, a mi me afecta quiera o no. Me iré con mi Dorothy a buscar el valor que nunca he tenido.

28/11/05

Yo te invoco
Hoy he terminado, por fin, el libro “Vampiros, mito y realidad de los no-muertos”. A la pregunta que os viene ahora mismo a la cabeza de “qué haces leyendo estas cosas?” diré, con la cabeza bien alta, que ya deberíais de conocer mi nivel de frikismo.
El vampiro siempre ha sido mi personaje fantástico preferido. Cuando compré el libro pensaba que encontraría información general del origen de este mito, así como las diferentes tradiciones desde las que se ha tocado (me vienen a la cabeza, por ejemplo, la tradición clásica que se inicia con Stoker, la de Anne Rice, la del juego de rol Vampire, que ha dado lugar a conocidísimas películas...). En fin, que he encontrado un tratado sobre la upirología demasiado realista, clínico. Para nada lo que esperaba.
En cualquier caso, ha habido una cosa que me ha gustado muchísimo; se trata del tema de las sociedades ocultistas dedicadas al estudio del esoterismo y la magia. Me fascina que existan cosas de estas, ocultas a la sociedad en general, y con unos conocimientos que no solo desconocemos, sino que no tenemos ni la más remota idea de hacía donde van y, lo que es más interesante, hasta donde llegan.
Se dice que Bram Stoker perteneció a la Hermetic Order of the Golden Dawn, una sociedad que aún existe en nuestros días, y de la que habría sacado muchas ideas para la creación del personaje de Drácula, del que Vlad Tepes sólo habría sido una fuente de inspiración más. Dicha secta adora y obliga a la lectura del libro de la Magia Sagrada Abramelín el Mago, el Elegido de una secta milenaria originaria del antiguo Egipto que transmitió sus conocimientos oscuros en este manuscrito de mediados del XV. Os recuerda algo? No? Parece la historia de aquel Necronomicon del maestro Lovecraft pero con una pequeña diferencia, esto es real.
Todo este mundo me parece de los más fascinante. El pensamiento hermético cobra sustancia. Cuando imagino como serán las reuniones de esta gente, que conocimientos tendrán, que serán capaces de hacer y por que, se me hace la boca agua. Igual después resulta que me sentiría terriblemente decepcionado, no lo sé y, casi seguro, nunca lo sabré.

23/11/05

“Buena” vida
Tras dos días de estar en casa con el resfriado que os comenté, mañana me toca regresar al curro; a la fuerza, puesto que no tengo baja y tampoco me la van a dar. De todas formas, hoy ya me encuentro mejor, y mañana espero estar muy recuperado.
Por cierto, vaya vida que te metes cuando estás enfermo, eh? Te levantas a las mil, te arrastras de la cama al sofá, comes mucho “para coger fuerzas” y tienes excusa para hacer el perraco a placer. La vida padre. Por el contrario, te encuentras de pena, no te separas de los Kleenex ni un segundo y en tu cabeza parece habitar una orquestra de aprendices a músicos. No se puede tener todo.
No quiero pensar lo que me encontraré mañana en la mesa. El Lotus estará de rojo hasta las cejas. El lunes se cargaron a un chico que entró el mismo día que yo, en el mismo departamento, así que quien sabe, a lo mismo mañana me encuentro la mesa muy despejadita y con una caja de cartón vacía en el centro. A ver que pasa. Hemos venido a jugar y vamos a jugar.

21/11/05

Tortilla de culdinas, aspirinas y frenadol
Este fin de semana ha sido especialmente duro. Muchas cosas que hacer y una salud precaria que me ha dejado hecho una piltrafa humana (más de lo normal, quiero decir) para unos cuantos días. Lo peor es que no ha podido ser todo, y me he quedado sin castellers.
El sábado tocaba Marató de Sants (remate final del Festival de Cinema Fantàstic y de Terror de Sants), que se vio precedida por la cena de aniversario del gran Porta, alias George Clooney. Fue una noche de reencuentros con amigos que hacía un montón que no veía (algunos de ellos más de un año): Porti, Gatoacuático, Gabón, Mr.T, Karim o Fistan (a nombres freakis no nos gana ni dios). Como cada año, los gritos no decayeron hasta las 6 y pico de la madrugada, cuando nos fuimos para casa. Destacar la gran frase “Tus padres eran hermanos”, el clásico “Métele el puño” o las repetidas peticiones para que Keanu se cambie de look, que en todas las pelis aparece igual el tío.
Y el domingo nos vamos toda la peña de conciertillo, eso si, para que no sé diga que somos normales, no nos vemos hasta el final (y eso sólo los que acudimos al punto de encuentro). Coldplay ofreció un buen concierto, soso a veces, con versiones poco afortunadas otras veces, pero que también tuvo sus ratitos. Me quedo con el de hace unos añitos en Badalona. Lo mejor, como no, fue la compañía.
Ahora cama, reposo y a ver si mañana estoy de humor para ir a trabajar. Ya se sabe, hay que ser generoso y compartir esos virus que dios me ha dado con el resto de compañeros del trabajo, que a uno le podrán llamar de todo, pero egoísta jamás.

16/11/05

Y esto a qué hora dices que va a ser?
Me parece que el trabajo más estresante que debe existir es el de organizar eventos. Vale, ya sé que los médicos o los controladores aéreos también deben sufrir lo suyo, pero como yo hago ni de una cosa ni de otra, pues como que tampoco me importa mucho. De todas maneras, los médicos y sobretodo los controladores aéreos se pegan la vida padre. Se ve que estos últimos trabajan tres días a la semana, no más de 4 horas por día, y cobran cantidades astronómicas de dinero. Joder, yo pringo casi 10 horas diarias por un sueldo mísero. Ahora que lo pienso, me parece que tendría que ser el revés.
Volviendo a lo que iba, los eventos. Normalmente, por mi experiencia, estas son las fases habituales del proceso de organización de un evento:

1.- Joder no sé por donde empezar
2.- Ah, pues no era tan difícil, me parece que lo tengo todo bien atado
3.- Ostia, pues en esto no había caído
4.- Esto es un caos, no sale bien ni de coña
5.- No sé como pero ha salido

Ahora mismo me encuentro navegando a mis anchas por la fase 4. El evento es mañana y ya veo que no podrá salir. Al final, sin saber como, los problemas se resolverán como pasa siempre; claro que, pensándolo bien, también puede ser que mañana sea la excepción que confirme la regla. Como era eso: Las cosas siempre salen, hasta el día en que no salen.

13/11/05

Dentista
El miércoles fui al dentista. Mañana lunes también iré, igual que el próximo lunes. Tres veces en tres semanas. Una, dos y tres, como tres cifras tiene la factura que me va a pasar el muy ... argentino.
Podríais pensar que tengo el tema superado, al fin y al cabo he ido yo en mi vida al dentista más que todos vosotros juntos, como mínimo que aquellos de vosotros que no halláis llevado ortodoncia durante tres (otra vez tres) largos años. Pues no, no me gusta ni un pelo. Voy, hablo mucho como siempre que estoy nervioso, y después junto con fuerza las manos encima de mi barriga mientras el muy... argentino me hurga en la boca.
Esta vez lo he retrasado mucho. Durante las vacaciones en Tenerife me partí una muela y hasta ahora, que ha empezado a molestar, no me he atrevido. De todas maneras no tengo queja, el pasado miércoles no me hizo nada de dolor. Debe de estar trabajando con un anestésico nuevo, por que antes siempre me tenían que poner triple ración y ni por esas conseguían dormirme bien. La ciencia, que avanza una barbaridad.
Me imagino que para ellos tampoco debe ser un festival, poner los dedos en bocas ajenas tiene que ser un poso desagradable. Bocas sucias, malolientes, asquerosas. A mí no me gustaría. Supongo que ese es en realidad el motivo de sus exageradas facturas, no creo que sean para pagar la silla esa que se mueve arriba y abajo.

8/11/05

no nai no na, no nai no ná
Llevo unos días de cultura subida. Bueno, cultura por decir algo. A ver, primero, el viernes, unos cuantos fuimos a escuchar música clásica. Conseguí las entradas gratis a través del curro, ya que fui el único del departamento que se mostró interesado. La primera mitad fue durilla, para que engañaros. Eran temas para el lucimiento de la pianista, que por los bravos de los asistentes se diría que era muy buena. Después de la pausa tocaron un tema como de película de terror muy chulo, una canción conocida de estas que salen en cualquier recopilatorio de música clásica de los que regalan en el Caprabo y, para terminar, un vals, que siempre deja buen sabor de boca. Sin contar con los nietos que acompañaban a sus abuelos, nosotros éramos los más jóvenes del auditorio, y yo ya tengo una edad. A esto de la música clásica no sé que futuro le espera; pena.
Ayer lunes tocaba teatro. Que a ver, teatro, lo que se dice teatro, tampoco. Fueron tres monólogos de la gente de Paramount Comedy (los buenos y auténticos, nada de El Club de la Comedia, por favor). Primero Martí Pinyol con su ida de olla habitual, después un para mí desconocido Ángel Martín que estuvo sencillamente genial y finalmente el plato fuerte, Dani Mateo. Este último era el más esperado por ser el presentador de “Noche Sin Tregua”, y despertó los gritos de todas sus admiradoras (grggrr). Salimos con la mandíbula desencajada de tanto reír.
Por cierto, hablando de cultura, a ver si alguien me soluciona una duda: Qué pasó con los Fool’s Garden? para cuando un relanzamiento con el Lemon Tree?

2/11/05

La luz?
Estos días me siento como un mejillón al que le haya caído una plastarada de chapapote. Es la sensación que me da la inmensa oscuridad que nos ha sobrevenido así, de golpe, en cuestión de horas (1 hora, para ser exactos).
Antes intentabas salir a una hora decente de la oficina para aprovechar la tarde, pero ahora esa tarde se ha convertido en noche y, a la vez, nuestras ganas de hacer cosas se han reducido a cotas alarmantes. De hecho, el nivel de apalanque es tal que ya no me voy ni a meter con el maldito cambio horario, y supondré (que es mucho suponer) la buena voluntad y el beneficio real de retrasar los relojes.
En realidad hay una opción contra el apalanque. Si el día empieza antes, empecemos nosotros a hacer actividades antes y así aprovecharemos la luz del sol. No sé donde leí el otro día que era muy aconsejable antes de ir a trabajar hacer lo siguiente: levantarse poco a poco, desayunar tranquilamente, practicar deporte y disfrutar de un hobby. Vaya, que te levantas a las 5 cada día y cuando, a eso de las seis y poco, te pongas a tocar la guitarra, tus vecinos se van a poner de un contento que no te lo puedes ni imaginar. Yo por eso no lo hago, por los vecinos digo, que si no... que si no nada, que ni de coña me levantó yo un minuto antes si puedo estar durmiendo. Venga hombre, que uno tiene una integridad moral que sobrellevar.

30/10/05

Increíble pero cierto
La conocimos en aquella “cosa” que la MTV se sacó del bolsillo llamada The Osbourne. Era, y es, la hija del mítico Ozzy. No era necesario tragarse muchos programas del reality show para conocer a la tal Kelly Osbourne: Pocas luces y menos gracia. Seguro que pensáis que al menos estaba buena; pues no.
La chica decidió aprovechar el éxito del programa y lanzar su carrera musical, al fin y al cabo, “si la gente es tan tonta de ver esa basura, muy probablemente lo sea para comprar mi disco” debió pensar. Aquí estuvo avispada. Fruto de aquel disco que no he escuchado por que tengo otras cosas mejores que hacer (clavarme alfileres en las uñas de las manos, por ejemplo), nos llega su último single “One Word”. Aunque me duela en el alma decirlo, lo voy a hacer: no dejéis de escuchar la canción y, sobretodo, no os perdáis el videoclip.
No sé quien ha convencido a esta tiparraca para trabajar junto a Chris Applebaum, el director del video, pero le ha hecho el favor de su vida. Es uno de los mejores videos que he visto últimamente, una mezcla de Pin-up de Betty Page con estética 70 de película de la guerra fría. Sencillamente brillante. De verdad, miradlo y ya me contaréis.

26/10/05

Curioso mundo este en el que vivimos. Curioso.
Describimos nuestras vidas en páginas web donde extraños y conocidos opinan. Sus opiniones no importan. Nuestras vidas no importan.
Contamos los muertos norteamericanos de la guerra de Irak esperando que lleguen a 2.000. Para qué? Acaso vamos a celebrarlo?
Pensamos en misiones tripuladas a Marte cuando miles de vidas dependen del estornudo de un pollo.
Nos quejamos de esto y aquello, de brazos cruzados, en el sofá, delante del televisor.
Trabajamos día tras día durante un año para poder viajar 3 semanas a países lejanos, pensar que hemos recargado unas pilas que no tenemos y hacer muchas fotos que nos recordaran siempre más el motivo por el que trabajamos durante un año, día tras día.
Queremos a medias, maniatados por miedo a dejar de ser queridos.
A pesar de todo, nos ilusionamos con unos zapatos nuevos.

24/10/05

Sobre lo cotidiano
Desayunamos a la 12, un café con leche y el periódico. Los de El País dedican un especial al hombre, con moda, tendencias y todas aquellas cosas que quedan tan bien en un suplemento del domingo. Me gustaría ser el hombre del anuncio de Burberry, con sus ocres y marrones, paseando por ese bosque de castaños en otoño. El listado de ropas y complementos “in” del momento no sorprende: todo es de marca. Hay muchas de aquellas marcas que no has escuchado en la vida pero que intuyes, de lejos, que nunca podrías pagar. En resumen, que para ser un guapo necesitas tener pasta, mucha pasta. Y, la verdad, ni con eso te aseguras un sitio en el ranking de las compañeras de trabajo, no olvidéis aquello de “Aunque la mona se vista de seda...”.
En el suplemento hay un reportaje sobre una ciudad/experimento de China, el primer laboratorio capitalista (autorizado y voluntario, eso sí) de Deng Xiaoping. Es divertido, más propio de una película futurista que de la realidad. Casualmente comemos en un chino. Alguien sabe por que motivo te traen todos los platos a la vez?
Por la tarde, temprano, nos vamos al cine. Toca “La vida secreta de las palabras”, la última de Isabel Coixet. La chica se lo ha puesto difícil, superar “Mi vida sin mí” no es poca cosa y, claro está, no lo consigue. Esta última resulta más pretenciosa, más queridamente trascendente. Le falta aquella extraña mezcla de magia y realidad que tenía “Mi vida sin mí”. Tim Robbins está bastante bien.
Al final me atacó un resfriado traicionero que terminó con el domingo antes de tiempo. Un domingo de besos; de terciopelo marrón, jersey y cielo encapotado. Un domingo de octubre.

18/10/05

Recopilatorios
John Cusack filosofaba en Alta fidelidad sobre la complejidad de hacer recopilatorios. A mi nunca me han gustado mis propios recopilatorios. Lo que me falla es la falta de sorpresa, es el hecho de que todas las canciones te gustan, de que las has escuchado miles de veces y de que, sobretodo, sabes perfectamente como son y cual es la siguiente en sonar. Por eso no llevo en el coche ninguno de los pocos recopilatorios que he hecho.
En cambio, disfruto como un enano cuando me pasan un recopilatorio. Estos días me estoy regalando con los que me ha dejado Vince (no recuerdo si este era el último mote que había utilizado por aquí, sorry). Una mezcla de rock cañero, mestizaje y cachondeo. Lo mejor: que yo nunca lo hubiese hecho.

16/10/05

El peor Sitges
Que el Festival de Cinema de Sitges navega sin rumbo desde hace ya algunos años es algo evidente. Cambios continuos en la organización y en el propio concepto del festival lo han hecho irregular, imprevisible y, en algunas ocasiones, lamentable.
Lo de este año ha batido récords. Sí, y no era fácil, pero lo han conseguido. La cantidad de cosas que han salido mal es algo de admirar, solo la falta total de sentido común y de capacidad organizativa sería capaz de logros semejantes.
Algunas notas para aquellos que no lo halláis vivido: el programa salió, ojo al dato, sólo una semana antes de empezar el festival. Vaya cracks. La selección de películas sumamente floja, no aportando nada nuevo y amarrándose en aquellos directores consagrados en el festival (el gran Miike, Chan-wook Park o Tarantino). Los horarios mal estructurados y pensados con aquella parte del cuerpo que empieza donde la espalda pierde su nombre. Lo último, lo que demuestra el caos y el sin sentido de todo, los cambios en la salida del Auditori y la falta de vista con la gestión de las colas. Vaya, un desastre.
Por estos motivos, y otros, no he asistido mucho al festival este año. De lo que he visto, La Moustache me pareció una buena reflexión sobre la perdida de identidad en la vida de pareja. Genera tensión en el espectador, aunque nunca llega a un climax argumental y el descenso empieza muy pronto con un final poco lucido. La esperada Sympathy for Lady Vengeance (tercera y última parte de la trilogía dedicada a la venganza del coreano Chan-wook Park), no es Oldboy. La historia es mucho más plana y evidente, pero se compensa con un tratamiento de la imagen y el montaje más depurado y arriesgado. Bastante aconsejable.
Aquí debería decir que el año próximo me pensaré muy mucho lo de ir al festival. No os mentiré, muy mal tendrían que ir las cosas para que yo fallase.

11/10/05

Cocodrilos asomando por la alcantarilla
Ayer, duchándome en el gimnasio, me vino a la cabeza un rumor muy chulo. No sé si es idea mía o lo había escuchado por ahí alguna vez, aunque bueno, eso importa poco ya que me voy a conceder su autoría de todas formas.
Resulta que unos tipos raros, unos perturbados de la vida que se creen graciosillos, se dedican a rellenar botes de champú con pegamento de ese que no flaquea. Después, ya os lo estáis imaginado, dejan el bote en la ducha de un gimnasio, una piscina pública o un sitio así. Para qué? pues básicamente para joder, no os olvidéis que son muy malos y perversos.
Como todo rumor, a la que empiece a correr irá tomando diferentes formas (ya sabéis, que si la mermelada, que si la mantequilla, que si la nocilla, que si Ricky Martins en el armario...). Se escucharía que en vez de champú había tinte de cualquier color, ácido (versión gore), o todo tipo de líquidos de origen corporal.
Peazo rumor. Ala, ya podéis salir y empezar a decir “... sabes que, a un amigo de un amigo le pasó que se encontró un bote de champú en la ducha de su gimnasio y...”.

9/10/05

Cuestión de formas
No tengo una postura clara sobre la mayoría de cosas importantes de la vida o, al menos, aquellas que la gente suele considerar importantes. Ni política, ni temas sociales, ni éticas, ni filosofías. Me pasa que, conversando con la gente, suelo entender la mayoría de opiniones. En definitiva, si os cuento esto es por que no suelo discutir, y cada vez lo hago menos, pero el otro día lo hice. A ver, una discusión no fue, ni tan solo una conversación acalorada, se trató solo de dos opiniones contrapuestas, la cual cosa ya es mucho tratándose de mí.
Resulta que una compañera estaba indignadísima por que había ido al Palau de la Música a escuchar a Mozart, y la gente no iba arreglada. También se quejó de que muchas personas habían aplaudido cuando no tocaba, cosa sobre la que no voy a opinar por que me parece más normal. Ahora bien, me joden sobremanera los formalismos, y esto de que a escuchar música clásica se tenga que ir de etiqueta lo veo como un anacronismo. No solo eso, si no que es una clara muestra de elitismo, de falta de voluntad democratizadora y de pretendida superioridad social. No se escucha mejor la música por ir con corbata, así que no tiene ninguna explicación. Tu ve vestida como quieras y deja que los otros hagan lo mismo. Vive y deja vivir.

6/10/05

No es por llorar, pero.... bueno, sí, es por llorar un poquito
La gente de comunicación somos aquellos que recibimos las miradas irónicas de los compañeros del propio departamento.
La gente comunicación somos los que, sin ser diseñadores, nos pasamos el día diseñando.
La gente de comunicación somos los que, sin haber realizado ni un curso, trabajamos con QuarkXpress, Freehand ó Photoshop.
La gente de comunicación somos los que, de cometer un error, peor hacemos quedar a la empresa.
La gente de comunicación somos aquellos que realizamos un trabajo público y visible para la gente de dentro y fuera de la empresa.
La gente de comunicación somos los que tenemos que soportar que el jefe nos diga que esta ralla debería ser un pelín más gruesa, y que este texto mejor en cursiva.
Que bonito es el trabajo de la gente de comunicación dentro de la empresa.
Que bonito es el trabajo.

4/10/05

Por ejemplo, yo
En la universidad había un chico, amigo circunstancial, contacto ocasional después, un “espero no encontrarme con” en la actualidad. No olvidaré ese día que, estando en el bar el grupito, llegó él a iluminarnos con su conocimiento. No os engañéis, también formaba parte del grupito. Y, no os volváis a engañar, no éramos de los que se pasan la carrera en el bar. Se sentó junto a nosotros y me dijo: “me gusta tu jersey”. Yo, extrañado, le dije que era un jersey viejo que tenía por casa, heredado, bastante cutrillo por cierto. Se puso la mano en la barbilla como pensativo (y que conste que realmente lo hacía, no lo digo por decir) y rió de esa forma que sólo él sabía, justo de esa forma que te entraban ganas hacerle comer su vanidad junto con la silla y la mesa. “Ayer vino a cenar a casa una amiga de mis padres, una experta en buenos modales que me enseño que lo que acabas de hacer es de muy mala educación, por que has insinuado que algo que me gusta es vulgar, tirando por el suelo mi criterio y gusto”. Nuncanada resistió de una forma que todavía hoy no comprendo.
En fin, que sí. Que tenía toda la razón del mundo, que efectivamente cuando hacemos esto nos cargamos de forma inconsciente el criterio de la otra persona. Lo curioso del tema es que este tipo lo hacía constantemente, de forma compulsiva y sistemática.

-Me he comprado el CD de este grupo
-Por favor, este grupo es muy vulgar.

-Me he comprado el CD del grupo este que comentamos el otro día
-Por favor, es su peor CD, es tirar el dinero –risita.

-Ayer fui al concierto de ...
-Me han dicho que fue horroroso, lamentable -mano en la barbilla.... y risita.

Bueno, me ha costado años pero he conseguido quitarme la espinilla. Algún día, con suerte, conseguiré reunir el valor suficiente para decirle a la cara lo ridículo que resulta. Ah, que conste que también tengo buenos recuerdos del tío, como aquel día que con el Jandro lo humillamos jugando a basket; todavía debe estar buscando el balón.

28/9/05

Y es española
M me llevó el domingo al Verdi, punto de reunión cinematográfica de freaks, culturetas, raros y gente con gafas de pasta en general. Por cierto, el domingo llovía. Sé que no es un dato especialmente revelador, pero es que me refiero a dentro del cine. Si amigos, hacedme caso y no elijáis un día de lluvia para daros una inmersión (que bien traído, eh!) de cultura en el Verdi, a menos que os pongáis el chubasquero. Y hablando de chubasqueros, ahora me he acordado de aquellos antiguos que se hacían un paquetito el mismo y se convertían en una riñonera. Que gracia.
Bueno, que me voy por las ramas, centrémonos. La cuestión es que vimos una peli de la que no sabía absolutamente nada, llamada “El método”. Es la adaptación cinematográfica de la obra de teatro “El método Gronholm” de Jordi Galceran, que se sirve de los procesos modernos de reclutamiento de personal para criticar los valores individualistas de la sociedad actual; así a grandes rasgos. Personalmente disfruté de la descripción de los personajes, de las relaciones que se establecen entre ellos. “Cube” o la alemana “Das Experiment” serían algo parecido, pero si “El método” está ambientado en el mundo laboral, las otras lo estaban en la ciencia ficción y el mundo carcelario, respectivamente.
Es una película de guión y de personajes, donde la fuerza recae a peso en unos actores que se lucen y se mueven a sus anchas con personajes llevados al extremo. Peazo elenco (palabra moderna donde las haya, o no) de actores. Impresionante.
Para no perdérsela.

26/9/05

Esto se hunde
Neil Postman hablaba en aquel libro, que ya os he recomendado más de una vez, llamado “Divertirse hasta morir” de cómo los medios de comunicación idiotizan a la sociedad. Este libro parte de la premisa de que los medios tienen un poder para mí exagerado, yo más bien creo que es la sociedad idiotizada la que tiene unos medios a su altura. No discutiremos de este espinoso tema hoy, ni mañana, ni casi seguro pasado mañana.
En cualquier caso, estoy de acuerdo en un punto destacado de su libro: Que la sociedad moderna está tan mal (culturalmente hablando) como sus medios de comunicación; los mass media, que le llaman los profes de ciencias de la comunicación. Y a la prueba me remito.
A ver, decidme, qué es lo que vuelve a estar de moda en eso malintencionadamente denominado “caja tonta”? Qué estilo de programa que no aporta nada, que no requiere ni esfuerzo ni cerebro, que representa lo anticultural y que, particularmente, considero mucho más lamentable que cualquier reality show? Si señores, los programas de cámara oculta, aquel género que llevaba años recluido a las butacas de los aviones, ha sido desempolvado por el ente delincuente del programador televisivo. Agárrense que vienen curvas. Que será lo próximo, recuperar el “si fuera” de Rafaella Carra?

19/9/05

Bocata y periódico
Estoy en camino hacía el Nirvana profesional (espero no terminar como Kurt). Al contrario de lo que podáis pensar, este proceso de descubrimiento interior no termina con la autorrealización profesional, que va, más bien todo lo contrario. Este proceso finaliza cuando uno se convierte en un funcionario, literal o metafórico, da igual, lo importante es el concepto “funcionario”. Grabároslo en la mente.
Un funcionario no se implica con su trabajo. Va al lugar donde tiene que ir, hace las horas que le tocan, traga con lo que venga sin inmutarse y se va a casa. En cuanto sale por la puerta su mente se vacía de pensamientos laborales (si es que en algún momento no lo ha estado). Un funcionario está por que tiene que estar, por que la efectividad y la eficiencia de las empresas no serían prácticas sin su presencia, serían excesivas y atentarían contra la ley de mercado más básica: “Todas las empresas dan un mal servicio”.
Podría parecer que esto es fina ironía (eso si no me conocéis, claro, lo mío es más bien burda tontería). No, compañeros, es admiración. Realmente quiero ser como ellos, quiero pasar absolutamente del trabajo, de los comentarios del jefe o de si las cosas se hacen bien, mal o ni se hacen. Estoy en el buen camino, lo sé, todo es cuestión de tiempo, paciencia y oídos sordos.